Factulink es un servicio de RENTATOP TECH, S.L., NIF B26742510, con domicilio social en Calle José Antonio Coderch, 50, 28055 Madrid, España. Contacto: [email protected].
Factulink lee los cobros de las pasarelas de pago que tú autorizas, determina el tratamiento fiscal aplicable a cada operación conforme a la normativa española de IVA, y crea el documento correspondiente en el software de facturación que tú indiques.
Quien emite, numera y registra la factura es tu software de facturación, no Factulink. Nosotros preparamos su contenido. En consecuencia, Factulink no es un sistema informático de facturación a efectos de la normativa Veri*Factu y no remite registros a la Agencia Tributaria.
Factulink es una herramienta informática, no un asesor. Las decisiones que toma se basan en la configuración que tú introduces y en los datos que nos transmite tu pasarela de pago. La responsabilidad última sobre la corrección de tus facturas, tus declaraciones y tus obligaciones tributarias sigue siendo tuya, y te recomendamos revisarlas con tu asesor.
Por ese motivo el servicio incorpora un modo de simulación y retiene las operaciones cuyo tratamiento no puede determinar con seguridad, en lugar de emitirlas.
Trabajamos para mantener el servicio disponible de forma continua, pero no garantizamos un funcionamiento ininterrumpido. Los cobros recibidos durante una interrupción no se pierden: se conservan y se procesan al restablecerse el servicio.
El servicio depende de sistemas de terceros. Una interrupción en ellos puede impedir temporalmente la emisión.
Durante la fase actual el servicio se ofrece sin coste. Cualquier cambio en las condiciones económicas se comunicará con antelación suficiente y no se aplicará de forma retroactiva.
Puedes dejar de usar el servicio cuando quieras: basta con revocar el acceso desde tu propia cuenta de la pasarela de pago. Los documentos ya emitidos en tu software de facturación son tuyos y permanecen ahí.
En la medida en que lo permita la legislación aplicable, la responsabilidad de RENTATOP TECH se limita a los importes efectivamente abonados por el servicio en los doce meses anteriores al hecho que la origine. Nada en estos términos excluye la responsabilidad que legalmente no pueda excluirse, ni los derechos que te corresponden como consumidor si actúas en tal condición.
Estos términos se rigen por la legislación española. Para cualquier controversia serán competentes los juzgados y tribunales que correspondan conforme a la normativa aplicable.